‘Malgastar’ el tiempo libre es cosa de Sabios: Derrocharé el mío zambulliéndome en aguas cristalinas para limpiar el estrés y el agotamiento

Ya ha llegado el verano y con él un cúmulo de planes, eventos y fiestas a los que hay que encontrar un hueco en la agenda. En agosto es cuando suelo cogerme 20 días de vacaciones, y es en esos días cuando suelo tomar distancia de lo sucedido durante el año y reflexiono sobre qué es lo que quiero de cara a la temporada siguiente. Acostumbrados a un ritmo de trabajo frenético y una vida sin demasiados espacios para pasarse un día tumbado en la hamaca, es esencial, repito: ESENCIAL, tomarse unos días libres al año para pensar en que es lo que de verdad queremos.

No me malinterpretéis, pensar no quiere decir pasarse 20 días sin hacer nada, todo lo contrario, se trata de hacer cosas diferentes, actividades al aire libre para apagar el cerebro y dejarse llevar. En ese espacio de desconexión sin presiones laborales ni “to dos” en la agenda es cuando pueden surgir ideas y reflexiones maravillosas. Sin ir más lejos, el año pasado hice una escapada de una semana Ibiza, la isla de la fiesta y la droga por excelencia. Me acompañaba mi GoPro 3+ (la podéis ver en este artículo), el último regalo de mi exnovia al que hasta ahora no le había hecho mucho caso. Alquilé un Kayak y me dediqué a darle la vuelta a la isla, grabando la costa, sus playas y los increíbles fondos submarinos.

Fue en el segundo día, cuando estaba cerca de Es Vedrá, que pude grabar con mi GoPro un grupo de delfines que jugaban con la estela que dejaba mi kayak en el mar. Esos son los momentos en los que dejas de pensar, y como se dice en los centros de meditación, dejas la mente en blanco, pues es la presencia del momento que tienes delante lo único que importa y no hay nada que cambiar. Eso si, si por casualidad sois aficionados en el mundo de las GoPro o otras cámaras de acción y queréis grabar debajo del mar haceros con una de esos filtros de buceo que corrigen las tonalidades de color submarinas, o de otra manera tendréis un bonito recuerdo con delfines de color verde.

Creo que registrar todo este tipo de momentos que asociamos a la desconexión y diversión puede servirnos de ayuda cuando estamos en plena recta de febrero, con montañas de documentos en el escritorio de nuestra oficina y un calendario que nos recuerda que aún quedan muchas semanas por delante. Recordar el contenido de aquellas de grabaciones en Ibiza ha sido sin duda mi terapia todo este invierno. Gracias Marta por este fantástico regalo, ésta GoPro ha significado mucho más de lo que nunca imaginé

Este año tengo pensada una escapada a la costa Oeste Australiana. El objetivo es, entre otras muchísimas maravillas de la naturaleza que ahí se encuentran, poder bucear junto a uno de los grandes tiburones Ballena que habitan esas aguas. Esta vez llevamos más cámaras, no solo mi GoPro. Y esta vez, espero sacar tomas con suficiente calidad para poder compartir el vídeo con todos vosotros.

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