De amigos periodistas, marketing y móviles usados

Charlas con mi amigo periodista y sus nuevos negocios

Tengo un buen amigo periodista que hace unos días me hacía partícipe de sus proyectos. Abrumado por lo descompuesto y maltrecho que está el mercado laboral español, me contaba sus andaduras por el mundo del marketing online, una de las pocas salidas que cree tener (tiene muchas más como él bien sabe, y no me refiero a salidas “por aire”) para ganarse un sustento más o menos digno. Trabajar para un medio de comunicación hoy en día es algo del todo inalcanzable para un joven licenciado y las opciones (que las hay) son en su mayoría una condena a la esclavitud. Por poneros un ejemplo, un conocido mutuo trabaja para una de estas grandes agencias de noticias españolas (sí, me refiro a EFE o Europa Press, por ejemplo, todas están igual de mal) con unas condiciones que, literalmente, son de esclavitud. Por no hablar del sueldo. No entraré en detalle, que no es el objeto de esta entrada.

Mi buen amigo,  consciente de aquello que dicen y que, parafraseando, viene a ser “cuando llueve, mientras unos se deprimen, otros se forran vendiendo paraguas”  decidió hacer dinero con alguna tendencia que, en los días que corren, estuviera en alza. Se le ocurrió intentar sacar tajada de la venta de móviles de segunda mano. En España, según la Wikipedia, hay unas 55 millones de líneas de telefonía móvil, con sus correspondientes terminales móviles. Este hecho, teniendo en cuenta que la vida media de un teléfono móvil puede ser de… ¿Apenas 2 años? crea un contexto en el cual la venta de teléfonos móviles de segunda mano es un mercado bastante lucrativo. Hasta hace poco se tenía constancia que los españoles tendíamos a acumular los móviles viejos y obsoletos en los recovecos de nuestros hogares. Pero ¡hey! llegó la crisis económica y se generaron ciertos cambios de hábitos en nuestras conductas habituales. Concretamente se ha extendido la percepción que un móvil usado, por viejo que sea, tiene valor y que, tenerlo en un cajón de casa equivale a tener un activo (por pequeño que sea) que se devalúa día a día.

Esta situación explica el auge que han tenido estos últimos años las empresas dedicadas a comprar móviles viejos e incluso rotos y, de hecho, es una industria que mueve millones de euros anualmente. Bien, como es podéis imaginar, ahora mi amigo (entre algunas de sus otras ocupaciones) se dedica a vender móviles usados –de hecho no se dedica a ello exactamente, más bien hace uso del marketing de afiliados para sacar provecho a esta tendencia descrita. Lo que hace, simplificando, es robar clientes a las compañías mencionadas anteriormente y vendérselos a cambio de una pequeña comisión.

¿Y por qué los móviles viejos tienen valor?

Esa es una de las preguntas que yo le hice después de que me explicara su pequeño proyecto hace unos días. ¿En serio que los móviles usados mueven tanto dinero? Pues sí. En primer lugar, por una cuestión de volumen (hay muchos, muchos, móviles usados). En segundo lugar, por una cuestión de oro y metales preciosos. Sí, como lo habéis oído. Os dejo con una infografía que ha hecho mi amigo (una imagen, mejor que mil palabras… y si se trata de una infografía, ya ni te digo):

En resumen: Los teléfonos móviles usados contienen 1.000 veces más oro que las rocas que se extraen de las minas. Con otras palabras: Para hacer un anillo de oro necesitamos una tonelada de rocas o bien 10 kg de móviles viejos. Y eso no es todo. Los viejos teléfonos móviles también contienen paladio, plata, tántalo, antimonio, galio… Metales muy escasos y muy necesarios para el futuro desarrollo tecnológico de Europa.

Si bien es cierto que las empresas que compran móviles usados no siempre reciclan los metales valiosos de los viejos teléfonos (muchas veces, si el móvil está en buen estado lo revenden en el país de origen o en países en desarrollo) muchas veces se debe al alto coste económico y tecnológico que tiene “salvar” cantidades pequeñas de estos metales. Los procesos de extracción son caros y sólo resultan rentables si la cantidad que se extrae es suficiente.

El artículo que he enlazado (es de donde saco la información que aquí cito) lo ha escrito mi amigo periodista para “complementar y enriquecer” su página de venta de móviles usados. Ya se sabe aquello que dicen: la cabra siempre tira al monte; y el periodista, a la letra –añado yo.

Al margen del proceso de reciclaje de móviles y las crecientes tendencias del mercado, que no dejan de resultarme interesantes, lo que se me antoja más admirable es la actitud de mi buen amigo. Este no es su único proyecto (es un culo inquieto) y, de hecho, me decía que no escogió bien el nicho de mercado, pues se ve que hay una competencia brutal y que le cuesta mucho sacar algo de beneficios. El otro día me decía que de saber lo que ahora sabe no se metería en estos negocios, que haría el intento en otros nichos de mercado menos competidos. Cosa que ya está haciendo, por cierto.

La reflexión a la que quería llegar es a la que me lleva la actitud de mi amigo (Te mando saludos: ¿Una cervecita el martes que viene?): aun teniendo su futuro laboral complicado, por no decir jodido, sigue buscando, luchando e intentando.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *